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Salón MiEmpresa

16
Dic

¡No hay empresa ni idea pequeña! Atrévete a emprender…

Este fue uno de los lemas del Salón del año pasado, y lo fue por una razón muy sencilla: después de haber participado a lo largo de la última década en numerosos eventos dirigidos al emprendimiento, nos dimos cuenta de que en la gran mayoría de ellos, los casos de éxito y los ponentes elegidos solían estar siempre vinculados a historias de empresas muy exitosas y a grandes empresarios. Estos ejemplos nos han hecho soñar a todos (a quién no le hubiera gustado crear compañías de éxito como Lanetro, Edreams, Telepizza, Jazztel o Vueling por poner algunos ejemplos), pero al final la cruda realidad es que esto está al alcance de muy pocos. Sin lugar a dudas, tener la oportunidad de escuchar la trayectoria de estos expertos y los consejos que pueden transmitir es una experiencia fabulosa (¡y tendremos varios debates en el Salón con estos casos de éxito!), pero si me permitís un matiz, diría también que de vez en cuando el mensaje puede ser contraproducente a la hora de dar el empujón que necesitan muchos para lanzarse por su cuenta. En efecto, parece ser que si tu plan de negocio no contempla una facturación millonaria y la creación de decenas (incluso centenares) de empleos en los primeros años, acompañado si puede ser de inversiones fuertes (casi todos han sido participados por fondos de capital riesgo), te deberías replantear atreverte a lanzarte.

Desde nuestro punto de vista, no hay que olvidar que más del 90% del tejido empresarial español está constituido por microempresas de menos de 10 empleados, sin contar con el inmenso colectivo de autónomos que viven de la generación de su propio empleo. Asimismo, creo que se podría afirmar que la inmensa mayoría de los emprendedores no pretende crear grandes compañías líderes, si no que muchos se conformarían con tener una empresita que les permitiese vivir correctamente de su negocio y mantener algunos empleados (es una gran satisfacción personal saber que contribuyes, aunque sea de manera simbólica, a generar empleo).

La problemática de los que se lanzan, la mayoría de las veces con escasos recursos, es muy distinta a la de estos grandes gurús, dicho con todo el respeto y admiración que tenemos hacia ellos. No hay que olvidar que hoy en día, muchos de los nuevos emprendedores se atreven a dar el paso no tanto por vocación, si no que más bien por necesidad, habida cuenta de la coyuntura de crisis económica que estamos sufriendo. Y les queremos transmitir que van a sufrir en estos inicios, pero que al final, si logran encontrar un buen enfoque, un posicionamiento diferencial, un buen nicho de mercado, es probable que tengan éxito.

Conocemos a un elevado número de empresarios que lo lograron, que tienen compañías que después de algunos años de vida y partiendo desde 0 han logrado alcanzar el millón de euros de facturación, logrando obtener una rentabilidad del 5-10%, y por lo tanto vivir muy bien de sus negocios (y no se quieren complicar más la vida, solo pretenden mantenerse o seguir creciendo poco a poco, sin aspirar a ser uno de los grandes), y concilian perfectamente su vida profesional con la familiar.

Esta es una de las caras del Salón Miempresa, en la cual pretendemos transmitir muchos ejemplos reales, al alcance de todos. Además de muchos talleres y conferencias temáticas dirigidos al colectivo de autónomos y pymes, también os recomendamos asistir al debate sobre casos de éxito de emprendedores que se lanzaron con menos de 10.000 euros de capital, que moderará nuestro amigo Fernando Rodríguez, Subdirector de Dossier Empresarial (una de las pocas revistas económicas que publica regularmente artículos sobre microempresas).

Y recordar: ¡No hay idea ni empresa pequeña! Así que atrévete a emprender…

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